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miércoles, 18 de febrero de 2015


                                     La impuntualidad



El tiempo pasaba y la luz se reflejaba
en mi reloj .
Me dejaba sin rastro.
Caminaba,caminaba,andaba,andaba,corría pero nunca llegaba.
Veía los peces flotando en una brisa por aquel
frondoso bosque, las manzanas me pinchaban la cabeza .
Pero la luz blanca cegadora parecía la casa de Dios 
 

Javier kessler 2 ESO B                                     

4 comentarios:

  1. No estaría mal que fuerais un poco más generosos en vuestras observaciones. Kessler, me encanta este poema porque, sobre todo, me resulta muy divertido y el humor en poesía no siempre es fácil de conseguir. Además, el texto tiene ritmo y las imágenes son muy sugerentes. ¡Enhorabuena!

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